Los
alimentos transgénicos son aquellos alimentos a los que se les han insertado
genes exógenos (de otras plantas o animales) en sus códigos genéticos.
La
ingeniería genética se puede hacer con plantas, animales o bacterias y otros
microorganismos. Los humanos hemos producido cultivos y criado animales para
obtener características deseables durante miles de años. Por ejemplo, criamos
perros desde poodles hasta gran danés y rosas desde las miniaturas con olor
dulce hasta las rosas rojas que viven más tiempo pero carecen de olor de hoy en
día.
Los
transgénicos, desde su nacimiento, han suscitado mucha polémica. Existen
seguidores fanáticos y detractores acérrimos. Por ejemplo, Juan Felipe
Carrasco, ingeniero agrónomo y responsable de la Campaña contra los
Transgénicos de Greenpeace en España, cree que "la agricultura industrial,
la que actualmente se nos vende como aquella que produce alimentos para toda la
humanidad, desgraciadamente, está produciendo también muchísimos daños irreversibles".
Para Carrasco "no es cierto que la ciencia esté a favor de los
transgénicos", apuntando además que "los que estamos en contra de los
transgénicos no estamos en contra de la ciencia del futuro, estamos en contra
de la liberación de transgénicos en el medio ambiente". Para Greenpeace
los transgénicos incrementan el uso de tóxicos en la agricultura, la pérdida de
biodiversidad, los riesgos sanitarios no están evaluados, etc.
https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/002432.htm
Ingestión de "ADN foráneo"
Un aspecto que origina polémica es el empleo de ADN
de una especie distinta de la del organismo transgénico; por ejemplo, que en
maíz se incorpore un gen propio de una bacteria del suelo, y que este maíz esté
destinado al consumo humano. No obstante, la incorporación de ADN de organismos
bacterianos e incluso de virus sucede de forma constante en cualquier proceso de alimentación.
De hecho, los procesos de preparación de alimento suelen fragmentar las
moléculas de ADN de tal forma que el producto ingerido carece ya de secuencias
codificantes (es decir, con genes completos capaces de codificar información. Más aun, debido a que el
ADN ingerido es desde un punto de vista químico igual ya provenga de una
especie u otra, la especie del que proviene no tiene ninguna influencia.

